HACER LOCAL Y COMUNICAR INTERNACIONAL

Fundación cultural Chiminigagua de Colombia
El colectivo escénico colombiano Chiminigagua aúna la propuesta artística local con una fuerte presencia internacional

Articulo publicado originalmente en catalán en la Revista Entreacte (Asociación de Actores y Directores Profesionales de Cataluña). Núm. 187.  Otoño 2014.

Habitualmente cuando proponemos nuestros proyectos artísticos en un entorno local lo hacemos acompañados de un plan de internacionalización más o menos estructurado. De la misma manera, si vamos a trabajar en el extranjero, hay que tener en cuenta los elementos de comunicación específicos a la acción internacional y que nos vayan a aportar una mayor visibilidad.

En primer lugar, y para comenzar con mi plan de comunicación internacional he de conocer en profundidad que aporta mi proyecto u obra, y que la diferencia de las otras que ya se están moviendo en los circuitos a los cuales quiero acceder. Conceptos asociados a nuestra propuesta tales como innovación, transgresión, identidad, flexibilidad o coste, pueden definir un proyecto hasta el punto de que lo hagan único. Por ejemplo, en su día La Fura dels Baus fue reconocida internacionalmente porque ofrecía algo nuevo, que no existía hasta el momento, esto que ellos mismos bautizaron como lenguaje furero. De la misma manera, Els Comediants u otras compañías artísticas de calle inundaron Europa de mediterraneidad, fuego y fiesta en el espacio público. Tenían elementos diferenciadores claramente definidos, dirigidos a una audiencia que los desconocía pero tenia curiosidad por las novedades.

Encontrar los elementos diferenciadores del propio trabajo a escala internacional es una tarea ardua y a la vez fascinante. El proceso puede durar meses y poner el proyecto patas arriba, revisando tanto la parte artística como la estructura de gestión. Harán falta analizar los diferentes elementos que conforman el proyecto y sintetizar con palabras clave o frases cortas los valores que aporta. Además, se deberán investigar a fondo los circuitos internacionales para saber los gustos artísticos predominantes, su actividad cultural, el estado de las políticas culturales, la marcha de la economía, etc. La información se encuentra accesible, únicamente hay que ir a buscarla.

Después del proceso de investigación estaremos en condiciones de definir mensajes claros,  concretos y atractivos, con capacidad de llegar a los operadores culturales de los países o áreas geográficas consideradas como las más apropiadas para presentar el trabajo. A partir de haber definido unos mensajes claros y diferenciados ya podemos diseñar las herramientas de comunicación que vamos a utilizar. La selección de imágenes gráficas, foto, vídeos, logos; el diseño de páginas web, redes sociales, mailings, newsletter, debe estar impregnado de estos mensajes diferenciadores y específicos para la acción internacional. Las herramientas que se utilicen para comunicar son importantes, pero lo es más que expresen con claridad lo que somos, lo que ofrecemos y porque en qué somos diferentes.

No es negativo que nuestro trabajo tenga un fuerte componente local. Hacer local y comunicar internacional está en la base de mucha de las propuestas culturales que mejor circulan internacionalmente. Eso sí, hay que tener el mensaje capaz de definir el proyecto a un receptor ajeno a nuestra cultura y entorno.

 

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